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Lecturas aPASIONadas; cocina

Acabo de terminar una trilogía. No, no es sueca ni negra ni esta llena de Trolls. Esta tarde he terminado de leer “Confesiones de un chef” de Anthony Bourdain que junto a “AU REVOIR. Comida, Vino y el Final de Francia” de Michael Steinberger  y “Los aprendices de hechicero” de Lisa Abend me han acompañado en las ultimas semanas. Tres libros muy diferentes pero girando entorno a la comida, los restaurantes, los productos, los platos y todo lo que acompaña al acto de alimentarnos y que no es “acto de alimentarnos”.

Soy así. Me gusta dar tres vueltas sobre las cosas que me gustan. Como cuando me enganché a las cámaras rusas analógicas, o a las cometas,… De los escrito y puesto en marcha con pasión aprendo todo. Es como si me conectase con duendes dentro de mis tripas.

Ya he contado en este blog alguna cosa sobre cocina. Hace unos meses compartí unos apuntes de un documental de Luis Andoni Aduriz en el Mugaritz. Cuando tengo tiempo me gusta ver programas de cocina. En el ultimo tiempo David de Jorge me abduce. Fue él el que recomendó la lectura de “Au revoir” en su programa Robin Food.

Una gozada de libro. Un ensayo pormenorizado y deliciosamente subjetivo de los porqués del declive de la cocina francesa; desde el 20% de IVA a la restauración, las restricciones para elaborar quesos con leche cruda, el sistema de medición de excelencia culinaria de las estrellas Michelin, la destrucción de los matices ante la standarización de los vinos y su sabor, los chefs empresarios que abandonan sus cocinas,…

Lo leía mientras escribía algunas ideas sobre pensamiento sistémico y me gusto ver el acercamiento del autor a un tema complejo desde todas, o casi todas, las caras del mismo. Aunque para que engañarme lo que más me gusto fueron las descripciones de los platos, de las experiencias,…

LOS APRENDICES DE HECHICERO. Los secretos y las historias más personales de elBulliDe la misma balda dónde localice este, unos días después, me hice con “Los aprendices de hechicero”. Es una especie de tapete de estos hechos con retales. Mezcla historias personales con cotidianos en la cocina, detalles de la invención de nuevos platos,… Me quedo con una anécdota en la que relata la única “reunión de creatividad” de la temporada. Adriá viene a decir algo así como “no funciona”. Uno piensa en un proceso absolutamente rico, participado y creativo para el resultado que intuye y en el libro se confirma continuamente esa otra parte de la innovación que es repetición y especialización.

Los aprendices llamaban la atención sobre el soberano aburrimiento de la experiencia y la sensación de estar conviertendose en grandes especialistas de algo que no van a repetir nunca más (por ejemplo esterificación de oliva)

Dos cosas más. La fuerza de las relaciones estrechas basadas en la confianza, tándems para la innovación les llamaría yo, y en el brutal objetivo común que da la sensación de estar haciendo historia.

CONFESIONES DE UN CHEF. Aventuras en el transfondo de la cocina (Nueva edición)Adriá aparece nombrado en los tres libros. En el ultimo de una manera despectiva. Habla del tono del libro “Confesiones de un chef”.  Es como haberle dado la vuelta al vinilo. Aquí todo lo que suena es “cara B” y esta muy bien. Me recordaba a esas ultimas rondas bien entrada la noche cuando acompañas a un amigo que acaba de salir de turno de algún garito de hostelería. Es como si hubiera construido un mundo paralelo. De ese mundo escribe el autor en un tono autobiográfico, aseverando sin parar aunque en las ultimas paginas recoja las excepciones cogiendo distancia. Me quedo con la pasión con la que decribe una cena con su jefe en Tokio y el recuerdo de la primera ostra que probo siendo un crío. Comparto:

“Ya todo fue diferente. Todo. (…) Supe que aquello era la magia hasta entonces solo dislumbrada entre las tinieblas, de la cual sólo era consciente a medias. Lo hice por retorcido. Había tenido una aventura, y todas cuantas la siguieron en la vida –la comida, la larga y muchas veces estúpida  búsqueda de la próxima experiencia, drogas, sexo o cualquier sensación nueva-, todas han sido fruto de aquel momento. En ese instante aprendí algo. Visceral, instintiva, espiritualmente –de alguna manera precursora también sexualmente- aprendí algo. No había vuelta atrás. El genio salto de la botella. Ahí empezó mi vida de cocinero, de maestro cocinero. La comida tenia poder. Poder para inspirar, asombrar, provocar, excitar, deleitar y deslumbrar. Tenía poder para hacerme gozar a mí y a los demás. Era una información valiosa”

Seguimos leyendo…  de cada viaje, de cada tema, aprendo, apunto,… y ese es parte de esta manera de entender el trabajo y la vida.

El ultimo (digo yo) de los #money28e

Llevo unos días de acumulación de tareas dentro de tareas. Con cierta necesidad de cueva, cerrando la propuesta formativa para elkartekintza, comenzando con la segunda edición del curso intensivo en constelaciones organizacionales y coaching sistemico, el taller junto a Natxo Martinez para la gente de Gizatea, reubicando y marcando los objetivos para el año en Virtualware,…

Apenas con tiempo para enredar, leer, escribir y comentar en tantísimo material generando antes y después del encuentro artesano Todo por la pasta. El que hubo antes esta impreso, subrayado y con comentarios en los márgenes. No creo que lleguen de vuelta a sus respectivos blogs… y me da pena. Lo que se ha creado después inabarcable y además con la sensación de no encontrar nada nuevo que aportar y por supuesto tampoco mejor.

La verdad es que soy un especialista en vivir historias en paralelo y podría contaros las cosas que se me movieron por dentro.

Ya saben quienes me conocen que tengo dos vidas. Una es en la que vivo y la otra es en la que pienso sobre como vivo. Mi cotidiano es corriente. Hago cosas un poco extrañas y a veces combinando con otras más locas y dispersas pero son historias de las que se pueden coger con las manos.

Pero en mi vida interior cada error corre en moviola hacia detrás y hacia delante, las listas de tareas son interminables y no hay colores suficientes para subrayarlas, las cosas que se repiten se convierten en temas a trabajar y las casualidades en causalidades.

Esta es la razón por la que puedo escuchar historias de manera absolutamente paciente y curiosa. Historias que otras personas cortarían inmediatamente para ir a los “meollos”, a los “pasos a dar”.

Y con esto del dinero es un poco lo mismo. Estas navidades volvimos a jugar con la wii de mi cuñado. Esta vez al monopoly. Todo iba bastante bien, tenía dinero, incluso más que el resto. Pero claro ellos habían invertido y en un momento que tuve que pagar no tuve con que y se quedaron con todas mis casitas y propiedades.  Parece que soy un maleducado y en estas ando. Ya os contaré en otro momento mis batallas por los lastres y alas de mi biografía en busca de la prosperidad y la abundancia.

Comparto algunas ideas, reflexiones y viajes de estos días bajo el paraguas #money28e:

  • Uno de los aprendizajes de estos días apunta a cuidar la tierra. De estos dos viajes en paralelo, el de carne y hueso exige más presencia cuando hablamos de dinero. Ha sido un buen año este 2010, lo hubiera sido mejor si algunas facturas hubieran estado remitidas apenas unas semanas antes, si plantearía pagos fraccionados con un porcentaje al comienzo del proyecto,… No pienso en darle un lugar privilegiado a esto de las finanzas… solo un poco más de orden y estrategia para que no ocupe un lugar que no le corresponde.
  • De nuevo volví a encontrarme con la red de consultoría artesana. Como me recordaba Amalio, menos impresionado que en el encuentro de Girona, y de nuevo provocado por el concepto de red descentralizada y sus nodos libres. Distinguíamos a la red como estructura para compartir y construir conocimiento de la orientada a la producción, a poner en marcha proyectos.  Cuando hablábamos de “laxitud” parece que cuadraba a la perfección en el primero de los objetivos; compartir conocimiento. Cuando compartíamos experiencias de colaboración en red para proyectos aparecían otros músculos a desarrollar. Parece que es un tema de química y complementariedad. (yo aquí pensaba en mi necesidad de contar lo que hago para que otros conozcan que engranaje para que maquina pudiera ser yo)
  • Una marca de la casa, de nuestra casa artesana, es la de compartir el saber en cada proyecto en el que trabajemos y además contagiar este virus allá por dónde pasemos. Y esto me gusta. La propuesta de organizaciones y proyectos abiertos me seduce brutalmente. Esta siendo algo importante, sigo creciendo gracias a lo que comparto y comparten. Me gusta descubrir que en todos los proyectos en los que estoy esta clave esta presente (al menos algo permanece en este equilibrismo malabarista)
  • Discutíamos en una sobremesa sobre esto del “cuarto sector”. Compartíamos algunos análisis sobre la situación del primer y el tercer sector, apenas había discusión más allá de mayor o menor apasionamiento. Más complicado era entender y compartir que este neologismo era necesario. Esto, como casi todo lo que estoy escribiendo, se merece un post. A mi llega en algo que voy rumiando hace tiempo. Necesito situar cierto rearme ideológico y repolitización en mi vida personal y también profesional.

Me dejo cosas en el tintero. Tengo que volver a la cueva. Esta vez a descansar, porque he decidido descansar más ;D

Excelentes artículos en la Wiki, es genial volver a leer los tuits del encuentro,…

Termino dandoos las gracias a todas y cada una de las personas que habéis participado en esta aventura corta e intensa en directo y en la distancia (solo fisica)

Un abrazo artesano.

Primer año como consultor (I); apenas dándome cuenta de que si soy algo es artesano y aprendiendo a manejarme con tesorerías, ofertas, facturas y cobros.

Comienzo estas líneas con el estomago encogido. Es 29 de Diciembre a las 11 de la noche y me doy cuenta de que debería de haber hecho caso a la sugerencia del asesor fiscal y pedir un crédito personal para solucionar la tesorería de los próximos meses y quitarme algo de hipoteca porque el golpe (ya sé que no me lo roban pero es que siempre he trabajado por cuenta ajena y no me enteraba de lo que hacían con el dinero antes de que llegase a mi cuenta) de mayo va a ser elegante.

A finales de Enero llega el IVA y como uno trabaja en su casa, se mueve en transporte publico y básicamente gasta en libros y comidas pues no ha sido capaz de compensar nada.

Todavía mañana subo al IKEA a por un sofá. Siempre he querido uno y creo que puede colar si lo pongo junto a la mesa llena de papeles (tan llena que ahora mismo me pilláis trabajando en la cocina). Pero el IVA de un sofá no compensa nada más que mis posaderas…

 

imagen "Money2" Flickr @Borman818

Junte las facturas de Noviembre y Diciembre en un par de proyectos y aun no ha llegado el dinero y además la “factura fuerte” es posible que no entre en cuenta hasta febrero aunque vaya con fecha de 2010.

Y es que el año ha sido bueno. Comencé muy despacio, enterándome de lo que suponía todo; ser autónomo, las cuotas, los IVAs, los IRPFs, las ofertas, el precio/hora, lo que quería cobrar y lo que no, … y no tan centrado en viabilidades.

He comenzado en una posición inmejorable gracias a tres proyectos importantes por el dinero y estabilidad que me han aportado, además de la confianza y la posibilidad de experimentar y flexibilizar dedicaciones y cargas de trabajo. Así que muchísimas gracias Maria, Ander, Asier, Unai y Ana.

El resto de trabajos me han permitido ganar dinero como he escuchado que es más difícil que se vaya corriendo, poco a poco. Me gusta, a una tarea concreta un dinero asignado.  Así que también profundo agradecimiento; Jorge, Fran, Minerva, David, Joseba, Alfredo, Maider, Virginia, Iñigo, Alex, Jose, Estebi,…

El 2011 parece que apunta complicado. Yo voy a seguir delgado de estructura, vinculándome a proyectos que me permitan experimentar y tejer en red, combinando diferentes precios/hora y formatos para la facturación…

Tengo algunas dudas sobre como cobrar algunos intangibles (diseño y asesoramiento previo a proyecto por ejemplo), si la especialización (sin matar el gusanillo trasteador e hibridador) puede ser una estrategia a considerar, forzar algunos precios, buscar alianzas para entrar a otros proyectos con otros presupuestos,… Esta claro que tengo que cuidar, atender, más y mejor a la planificación de esta parte de mi proyecto.

Ayer tomaba un café con Ricardo Antón y Julen Iturbe preparando el encuentro “Todo por la pasta” del próximo mes de Enero. #money28E. Cuarto encuentro de consultores artesanos. Yo me colé, invitado ;D, en el de Julio en Girona y fue un privilegio.  Estas ideas que comparto con vosotros me ayudan a ir aterrizando en este trabajo.

El “antropólogo inocente” y la consultoria artesana

Horas antes de coger un avión para cruzar el charco mi amigo Teo me recomendó un libro de titulo sugerente “el antropólogo inocente” Me resonaba, había leído alguna referencia, alguien me había hablado de este texto, o sencillamente era un apodo perfecto para mi rol profesional y personal en el ultimo tiempo.

El texto lo firma Nigel Barley y es autobiográfico. Un profesor de Universidad que marcha hasta Camerún con el objetivo de “estudiar” al pueblo de los “dowayo”. Como me comentaba mi amigo, los paralelismos con las personas que acompañamos equipos y organizaciones es recurrente, para alguien que use nuestras lentes, y la ironía perfecta.

Comparto con vosotros y vosotras algunas de las lineas que decidí marcar por interesantes, divertidas o acertadas. Esto es una mezcla. No dejen de leer el libro.

Sobre los diferentes estilos o maneras de abordar una realidad que desconocemos por completo:

“Ellos estaban allí para compartir conocimientos, para cambiar la vida de la gente. Yo lo único que pretendía era observar, y con mi interés podía alentar las supersticiones paganas y el atraso. A veces, durante las silenciosas vigilias nocturnas, yo también pensaba en ello, lo mismo que en Inglaterra había dudado del sentido de la vida académica. No obstante, en la práctica parecía que los resultados que obtenian eran mínimos. Por cada problema que resolvían, creaban otros dos. Tenía la impresión de que los que afirmaban ser los únicos poseedores de la verdad eran los que más debían inquietarse por el trastorno que causaban en la vida de los demás. Aunque sólo sea por eso, del antropólogo se puede decir que es un trabajador inocuo, pues el oficio tiene como uno de sus principios éticos interferir lo menos posible en lo que uno observa.” Pag 39

¿Y como explicamos nuestro trabajo?, ¿como es hacer consultoría?, ¿coaching?, ¿supervision?,…

“Después de todas estas penas y trabajos, por fin me encontraba en medio de «mi» pueblo, disponía de ayudante, de papel y de lápiz. Habiéndome enfrentado a tantos impedimentos, me di cuenta, no sin un pequeño sobresalto, de que me hallaba por fin en situación de «hacer antropología». Y cuanto más meditaba sobre este concepto menos claro lo veía. Si me pidieran que describiera a una persona dedicada a esta actividad, no sabría cómo reflejarla. Sólo se me ocurriría representar a un hombre subiendo una montaña (camino del lugar donde hará antropología») o redactando un informe (después de «hacer antropología»).” Pag 70

Me gusta como describe un mecanismo rudimentario pero basico de la escucha activa. ;D

“Y cuál no sería mi aflicción al descubrir que no podía sacarles a los dowayos más de diez palabras seguidas. Cuando les pedía que me describieran algo, una ceremonia o un ammal, pronunciaban una o dos frases y se paraban. Para obtener más información tenía que hacer más preguntas. Aquello no era nada satisfactorio porque dirigía sus respuestas más de lo que aconseja cualquier metodo de campo fiable. Un día, después de unos dos meses de esfuerzos bastante improductivos) comprendí de repente el motivo. Sencillamente, los dowayos se rigen por reglas distintas a la hora de dividir una conversación. Mientras que en Occidente aprendemos a no interrumpir cuando habla otro, esto no es aplicable en Africa. Hay que hablar con las personas físicamente presentes como si se hiciera por teléfono, empleando frecuentes interjecciones Y respuestas verbales con el único fin de que el Interlocutor sepa que lo escuchamos. Cuando oye hablar a alguien, el dowayo se queda con la mirada fija en el suelo, se balancea hacia adelante y hacia atrás y va murmurando «sí», «así es») «muy bien» cada cinco segundos aproximadamente. Si no se hace de esta forma, el hablante calla de Inmediato. En cuanto adopté este método, mis entrevistas se transformaron” Pag 88

Los contextos, la interpretación, lo que es importante y superfluo, las superficies y los fondos,…

“Las «explicaciones» de los dowayos llevan siempre aparejados numerosos problemas. En primer lugar, suelen pasar por alto el detalle esencial que da sentido a toda la explicación. Nadie me contó, por ejemplo, que aquella aldea era donde vivía el “señor de la tierra”, el hombre que controlaba la fertilidad de todas las plantas, ni que, en consecuencia, varias partes de la ceremonia se celebrarían aquí de forma distinta de cualquier otro sitio. Pero era comprensible; algunas cosas son demasiado evidentes para explicarlas. Si nosotros enseñáramos a un dowayo a conducir un coche, le hablaríamos de las marchas y de las señales de tráfico antes de indicarle que había de intentar no chocar con otros vehículos.” Pag 107

Y se empeñan en dar sentido global a matices concretos y a descubrir símbolos en aspectos rutinarios y emociones espontáneas,…

“…y no se trataba de un fenómeno aislado. Las más sencillas preguntas sobre pájaros o monos llevaban aparejada una respuesta de la más pasmosa complejidad que poco tenía que ver con las declaraciones del tipo «Los dowayos creen que…» que solemos leer en las monografías. Qué creían los dowayos era una cuestión difícil de esclarecer por el sencillo método de preguntárselo. Si se pretendía hacer honor a la verdad, a cada paso aparecía un abanico de interpretaciones posibles.” Pag 125

Y hasta sobre organizaciones abiertas e innovación.

“En las sociedades primitivas, el saber pocas veces es de libre acceso, constituye más bien una propiedad privada. Cada uno es dueño de sus conocimientos, ha pagado por ellos y sería una tontería cedérselos a otro sin compensación alguna, de la misma manera que nadie entregaría a sus hijas sin recibir un pago a cambio. Era lógico que me cobraran. Por otra parte, los dowayos evalúan los remedios según su antigüedad. Un remedio antiguo es mejor que otro nuevo, en consecuencia, al no llevar el imprimatur de los antepasados, las innovaciones despiertan desconfianza; de ahí la falta de interés por encontrar remedios nuevos.” Pag 134

 

Éste no es el mercado de La Ribera

Llevo meses rumiando este post. La falta de tiempo, no acertar con las palabras, la sensación de que el “tema” no acaba de ir con el resto de contenidos del blog, leer otras aportaciones muy certeras y ya vertidas,…

Ya esta bien. Nos han engañado con la reforma del mercado de la Ribera del Casco Viejo de Bilbao. Me imagino que no importará demasiado en el conjunto de desencantos ciudadano-político pero es que no me puedo aguantar cada vez que asisto al despropósito.

Hace unos meses, que de pronto vuelven a ser años, el ayuntamiento anunciaba el resultado de un estudio concienzudo sobre la viabilidad de la estructura tal y como se encontraba. El diagnostico era claro, esta tan dañada que hay que derribar. Yo hace muchos años que deje de pretender entender de calculo de estructuras (Si, eso también lo intente ;D). Desde mi más absoluto desconocimiento, comente mi perplejidad con algunas personas con opinión profesional contrastada y compartían la duda de si no hubiera habido maneras de mantener el edificio sin optar por el derribo.

En aquel momento, cuando la información de los daños fue publica, se barajaron diferentes posibilidades. Yo era uno de los que no quería ver esa zona de Bilbao sin ese edificio y la actividad que genera. (Escribo estas lineas después de haberme escapado a hacer una pequeña compra.) Pero esa era una opción, derribarlo por completo y devolver a ese lugar su condición de Ribera y lugar de encuentro publico.

Hoy pienso que si la alternativa al edificio tal y como se encontraba (sobre todo en la envoltura exterior) era la que están levantando, sin dudas prefería una nueva plaza para el Casco Viejo y junto a la ría.

Fui tuiteando algunas fotografías del derribo; 1, 2, 3, 4 y 5.  Se me hacia duro. Soy bastante conservador en lo que se refiere a mis escenarios vitales. Es como si quitando la decoración perdiera parte de la vivencia. Eso es algo de lo que soy consciente y a veces, la consciencia, me sirve para coger un poco de aire y dar tiempo a nuevas propuestas.

Pero ahora que voy viendo como se va levantando la estructura de la parte derribada…¿Dónde están los técnicos municipales que vigilan que no cambies tus ventanas por otras que no sean de madera en el casco viejo de Bilbao? ¡¡Esto no es una rehabilitación!!, ¡¡Esto es nueva construcción!! No puede tener permiso de construcción porque no respeta la ley de costas o cualquiera que sea la letra inventada para defendernos de esto.

Vivo en una ciudad que una vez decidió cargarse su historia y borrar una parte de la ciudad para inventarse un edificio imposible. La jugada le salió bien y no se cansa de repetirlo. Parecía que esta actuación estaba enclavada en otras más respetuosas (que también las hay) y cuidadosas con el patrimonio histórico pero… No respetan los volúmenes, los acabados (pondrán balaustradas diseñadas hace cientos de años sobre cortinas de cristal-espejo),… Nos engañaron con unos dibujos cubre obras que reflejaban continuidad escrupulosa (también hay quién puede abogar que es una chorrada derribar un edificio para levantarlo igual. Comparto reflexión). No mentían, literalmente, era una vista simplificada que no daba toda la información.

Yo no necesito un centro comercial nuevo junto a un casco viejo lleno de comercios. De hecho me da miedo. Me asusta el nuevo dragón de cristal que se están inventando.

Existe un foro sobre urbanismo bilbaino que me gusta visitar de vez en cuando en que tiene un hilo muy interesante sobre este tema. Ahí podéis ver algunas fotos además de las que ilustran este post. En la ultima actualización una persona termina el hilo con esta frase:

… llegados a este punto no nos queda mucho más que hacer pero que no nos la vuelvan a jugar con otros edificios históricos. Éste no es el mercado de La Ribera. “

Tercer txombo; ceniceros y buscarse la vida

Hace unos dias paseando por Barcelona nos encontramos a una persona que sentada en el suelo no paraba de doblar latas de diferentes bebidas convirtiéndolas en coloridos ceniceros. No era el primero que veía ese día. Todos compartían alguna malformación severa y exhibida o las heridas que deja vivir en la calle durante mucho tiempo y además cierta imagen de orgullo o bienestar. Yo asocio esto ultimo a la destreza desplegada en el proceso de reciclaje.

ceniceros by gallas

Estos nuevos recipientes resucitan las latas y consiguen que los colores y letras formen nuevas imágenes coincidiendo de una manera nueva, no diseñada. Son como collages de si mismos. Un resultado interesante y atractivo. Ovnis puntiagudos y metálicos.

Además la persona a la que compró Maren uno de estos “platillosvolantesnoidentificados” doblaba los brazos de la lata de dos en dos. No podría explicarlo escribiendo. Era un trabajo rápido, limpio y con cierto grado de espectáculo. A un lado de la mesa los recipientes limpios de liquido y al otro “voilá” .

El precio; un euro. Se me hizo ajustado, incluso caro. Pero ella usaba ese dinero que le había dado amama para las vacaciones y era su decisión.

Esa misma noche me lance a destripar el misterio y a copiar proceso y resultado. El primero no fue del todo bien. No acaba de entender cual era la longitud necesaria, dónde se tenía que doblar, dónde terminar una y otra punta,… Desde el primer momento renuncie a filigranas propias de experto. Fui doblando uno a uno los brazos… El segundo fue mejor, en el tercero experimenté sin un buen resultado, yo creo que la cuarta lata es la que consiguió algo parecido al equilibrio entre eficiencia y eficacia. Cronometré 10 minutos. Seguro que tras un par de latas más, podría ir ajustando tiempos.

Aqui es dónde se me ocurrió hacer números y calcular cuantas latas debía de transformar al precio de un euro para pagarme mis quince días de camping en Tarragona. La sensación fue de vértigo, un vértigo de juego/simulación pero bastante real.

¿Cómo podríamos ajustar esta aventura? Gastar menos dinero era una opción muy clara, rebajar los tiempos de producción sin duda, tenía que pensar de dónde sacar tantas latas (descarte por mi salud beber semejante cantidad de cerveza y refrescos),… ¿Podría pedir más dinero por este producto?. ¿Quizás si lo vendiera como algo diferente a un cenicero?

Y me acorde de un artesano que renunció a la artesanía para convertirse en artista buscando el arte. Nunca, en este último tiempo pensando en números y viabilidad de mi proyecto como autónomo, había aparecido en mis cábalas. Me sonrío mientras escribo estas ultimas lineas.

Yo creo que seguiré integrando. Jugaremos a artesanos, artistas y funambulistas…

Lo que se aprende y piensa en vacaciones… ;D