Innovación vintage

En el ultimo tiempo y cuando pienso en innovación siempre me viene a la cabeza las aventuras de Doc y McFly en “regreso al futuro”. Me vuelve a ocurrir conversando sobre los retos de los servicios sociales en el marco de una nueva colaboración con Fundación EDE.

Lo comentaba de pasada en el ultimo post. Estoy leyendo “La cocina al desnudo” de Santi Santamaria. Es el séptimo libro de cocina del verano, no aprendo recetas, aprendo de la vida y acompaña maravillosamente mi decisión por adelgazar.

Cacharros by gallas

Creo que los seis puntos con los que resume el autor su cocina son aplicables a otros sectores y actividades como reto para la excelencia; Cultural, natural, evolutiva, social, artística y universal.

Su visión del progreso nos remite a reconectar con nuestra historia, con lo autóctono, apostando por la sencillez, profundizando en la experiencia y evolucionando con las nuevas herramientas con precaución con los artificios que disfrazan.

Las mismas inquietudes que hicieron hace unos años distanciarse de practicas más “industriales” a los compañeros y compañeras que crearon y/o auparon la etiqueta “artesano” para referirse a la consultaría.

Cuando pienso en los servicios sociales, el tercer sector y las iniciativas volcadas en la mejora de la calidad de vida de las personas más vulnerables esta certeza de necesidad de reconexión la concreto en algunas ideas:

  1. Frente a la reducción de proyectos y normas centrados en los procesos personales y familiares volvamos a pensar en los barrios. En los lugares dónde la gente se conecta y se desconecta. Recuperemos la conversación, los espacios de encuentro, las fiestas populares, lo pequeño,…
  2. Si el problema estriba en que somos dependientes de modelos de acción social “conservadores” generemos acción autónoma. Busquemos nuevas fuentes de financiación. Redes desde la que provocar, experimentar y acercarnos desde otro lugar menos rígido y culpabilizador.
  3. Es un error vender nuestro conocimiento al mejor postor. Pierde su fuerza cuando se standariza y domestica. Tenemos que ser conscientes de que esas áreas de consultoría que creamos en las entidades cuando fuimos cogiendo tamaño recuperan saber hacer de muchas personas, entidades y modelos de trabajo social. De alguna forma no nos pertenecen. Y si vamos a hacerlo que sea siempre con la participación, cuidando los procesos de abajo hacia arriba y de dentro hacia fuera. No nos vayamos a convertir en mataconocimiento por míseras migajas.
  4. Y si nos sentimos vulnerables será por miedo a desaparecer y por lo que azota el viento allá afuera. No pasa nada. Perdamos el miedo. Otros y otras vendrán. Que mientras estemos en pie no perdamos la dignidad.

Algo de esto compartía en la ponencia “Innovación para la transformación social” en el mes de Julio dentro del seminario “Reconsiderar la economia” organizado por la universidad del Pais Vasco y REAS.

Por aquí irán los tiros de lo que yo puedo aportar en este grupo de trabajo del que os hablaba al principio. Mucho hincapié en sistematizar nuestro conocimiento,  en compartirlo, en contrastar con otros y otras, en reforzar iniciativas locales, en recuperar el espacio entre lo que hoy es el tercer sector y la iniciativa más militante –nos venden que lo innovador esta en la mezcla con el sector con animo de lucro-, …

Seguimos trabajando y compartiendo.

4 Respuestas a “Innovación vintage

  1. Asier, es un ámbito que necesita atención urgente pero no fácil de abordar, sobre todo en un momento en que el grado de descomposición del sistema agudiza la falta de visión. Hablas de mejora de la calidad de vida de las personas más vulnerables, a mi me toca cerca (muy cerca) el problema de la discapacidad y es el tema también de la película que ahora tenemos en fase de edición. Conozco bien como (no)funciona el sistema pero lo más difícil de trabajar está, la mayor parte de las veces, con las propias familias. Lo peor del problema es precisamente las ideas y expectativas que están tan arraigadas.

    Estoy de acuerdo en lo de apostar por la sencillez, profundizar en la experiencia y evolucionar con las nuevas herramientas. Yo le suelo llamar “construyendo nuevas realidades”

    Me encanta lo que dice Jorge Oteiza: “El hombre se define por lo que le falta. Ya no me falta a mi estatuas, luego ya no soy escultor” ¡Hay tantas cosas que, por suerte, ya no soy…!

    Un abrazo!

    • asiergallastegi

      A mi Jorge Oteiza siempre me lleva a sitios interesantes. En general el arte. Hace unos años prepare esta presentación para una visita a su museo en Alzuza. http://www.slideshare.net/gallas73/oteiza-acercamiento-i En este caso venía a explicar que esto de la Innovación Social comenzaba a serme un envoltorio ajeno. Otros y otras lo estaban conceptualizando desde otros lugares y con otros objetivos y a mi me dejaba de servir. Y si, ¡Cuantas cosas ya no soy! ;D
      Por estas tierras todo lo que tiene que ver con la discapacidad esta muy avanzado, o esa es mi sensación. Buenas gentes y con mucha fuerza han construido una red que responde, con la participación de familiares y buen trabajo profesional. Creo que es un espejo al que mirarse para aprender.
      Y entre lo que podemos aprender es como han tejido red apoyando lo que ya existía. La competencia, que seguro que la ha habido y hay, no ha acabado con iniciativas más pequeñas y, en la linea de lo que aporto en el post, tras sobrevivir a la decada de la especulación y las grandes dimensiones deben de ser nuestro horizonte hacia la excelencia.

  2. Me gusta, me gusta, me gusta.
    Buenas ideas, buena presentación, buenas pistas de futuro.
    Yo también busco inspiración en los cocineros, que resultan ser más innovadores que el resto de sectores. No me he perdido un capítulo del “Catalogo del Bulli”, que debería ser de visionado obligatorio en todas las escuelas de Trabajo Social y Educación Social.
    Un abrazo de los gordos (aunque estemos a dieta)

  3. asiergallastegi

    Si. También he leido y he escrito sobre “elbulli”. Tienes que leer a Santamaria. Te va a gustar. Además mira a ver si puedes ver algin documental sobre el mugaritz de Aduriz. Muy bonito.
    Y así seguimos aprendiendo de los margenes.
    Un abrazo!